«La paz comienza con la dignidad...»; Fiesta de Santa Josefina Bakhita
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Este es el lema que nos propone en 2026 el papa León XIV. Sabemos que una de las gravísimas consecuencias de la guerra es la trata de personas de diversas formas. Las violaciones de la vida humana persisten y, en muchos contextos, parecen estar aumentando. La continua ausencia de respuestas colectivas efectivas no deja de tener consecuencias: millones de hombres, mujeres, niños y niñas que son objeto de trata y esclavitud siguen sufriendo persecución, violencia y muerte, de formas que hieren profundamente la dignidad y la conciencia humana.
Como Iglesia exigimos nuevas respuestas para afrontar, de manera estructurada y reflexiva, este delito. Es uno de los desafíos más graves y urgentes de este tiempo. El Estado tiene el deber primordial de prevenir y combatir este crimen y facilitar consensos más amplios que ayuden a afrontarlo. Debe posibilitar la mejora del abordaje fortaleciendo la cooperación de todos, el apoyo a las personas supervivientes de la trata y promover su rehabilitación.
La situación de cada una de las víctimas debe estar en el centro de los esfuerzos para prevenir esta dolorosa realidad. El sufrimiento de ellas “exige justicia, protección y asistencia, así como garantías jurídicas, para que sus voces sean escuchadas y su dignidad sea protegida”. (Mons. Gabriele Caccia, Observador Permanente de la Santa Sede ante la ONU, 21/01/2026).
Nos decía el Papa Francisco el 18 de abril de 2015: “Toda la sociedad está llamada a crecer en esta toma de conciencia, especialmente en lo que respecta a la legislación nacional e internacional, de modo que se pueda aplicar la justicia a los traficantes y emplear sus injustas ganancias para la rehabilitación de las víctimas”.
La Red Clamor de Argentina alienta y espera un diálogo abierto y constructivo, atento a las legítimas preocupaciones de todos los que elevan su voz ante este delito, para elaborar una respuesta eficaz y duradera a los crímenes contra nuestro pueblo. Desde nuestros espacios sumamos todos los esfuerzos para llegar a una sociedad sin trata, que un día vea la verdadera paz que no solo es ausencia de guerra, sino que será paz real y verdadera, cuando respeta plenamente la dignidad de cada pueblo y persona, que incluye poner fin a la trata de personas.
Que Santa Josefina Bakhita, “esclavizada, vendida y comprada, torturada brutalmente, interceda por quienes son prisioneros de la trata y la esclavitud. Que los torturadores les devuelvan la libertad y este mal sea desterrado de la faz de la tierra.” (Francisco)
Por la Red Clamor Argentina
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Acompaña:
Oficina de Comunicación y Prensa
Conferencia Episcopal Argentina
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