Colecta Nacional de Ayuda al Migrante y Refugiado: 1 y 2 de diciembre

15/11/2018

Bajo el lema del Papa Francisco «Acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes y refugiados» se realizará el próximo 1 y 2 de diciembre la Colecta Nacional de Ayuda al Migrante y Refugiado. 

El Papa Francisco nos dice: “Cada forastero que llama a nuestra puerta es una ocasión de encuentro con Jesucristo, que se identifica con el extranjero acogido o rechazado en cualquier época de la historia: “…era extranjero y ustedes me recibieron en su casa”. (Mt 25,35.43). Y nos invita a dar una respuesta común articulada en torno a cuatro verbos: “acoger, proteger, promover e integrar”.

¿CÓMO DIFUNDIR?

Para sumarse a difundir la colecta, podés descargar los siguientes recursos:

– el “Mensaje del Santo Padre Francisco para la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado 2018“.

– el afiche.

- el informe de cómo se utilizaron los recursos.

– el video.

– el spot radial.


¿CÓMO COLABORAR?

El 1 y 2 de diciembre podés acercar tu colaboración a todas las Parroquias, Capillas y Centros Misioneros de nuestro país. Para más información sobre la Colecta y cómo colaborar, comunícate al (011) 4963-1520 o  mail@cemi.org.ar.

Además, podpes colaborar con la colecta realizando un depósito o una transferencia bancaria a:

FUNDACIÓN COMISIÓN CATÓLICA ARGENTINA DE MIGRACIONES
Banco Santander Río – Suc. 195 / Cuenta Corriente N° 195-3166/2
CBU: 07201956 20000000316622
CUIT:  30-68338855/2

PARA MÁS INFORMACIÓN:

Comisión Episcopal de Migrantes e itinerantes
mail@cemi.org.ar
www.cemi.org.ar 
(011) 4963-1520

Comisión Episcopal para el sostenimiento de la acción evangelizadora de la Iglesia

13/11/2018

Prot. CEA Nº 294/2018

Buenos Aires, 13 de noviembre de 2018

 

Querido hermano:

                  De acuerdo a lo resuelto y votado en la última Asamblea Plenaria, la “Comisión Episcopal para el sostenimiento de la acción evangelizadora de la Iglesia”, ha quedado conformada de la siguiente manera:

         Presidente: Mons. Guillermo Caride, obispo auxiliar de San Isidro.

         Miembros:

  • Región NOA: Mons. Florencio Félix Paredes Cruz, Obispo Coadjutor de la Prelatura de Humahuaca.
  • Región Cuyo: Mons. Marcelo Fabián Mazzitelli, Obispo Auxiliar de Mendoza.
  • Región Platense: Mons. Ariel Edgardo Torrado Mosconi, Obispo de Nueve de Julio.
  • NEA: Mons. Andrés Stanovnik, Arzobispo de Corrientes.
  • Litoral: Mons. Sergio Alfredo Fenoy, Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz.
  • Buenos Aires: Mons. Joaquín Mariano Sucunza, Obispo Auxiliar de Buenos Aires.
  • Región Patagonia: Mons. Alejandro Pablo Benna, Obispo Auxiliar de Comodoro Rivadavia.
  • Región Centro: Mons. Pedro Javier Torres, Obispo Auxiliar de Córdoba.

 

 Te abrazo fraternalmente en Cristo y María Santísima.

 

                                                                                          + Carlos H. Malfa
                                                                                       Obispo de Chascomús
                                                                                  Secretario General de la CEA

Pascua riojana, alegría de toda la Iglesia

08/11/2018

1. Los Obispos argentinos queremos compartir con todos la gran alegría de la próxima beatificación del Obispo Enrique Ángel Angelelli, de Fray Carlos de Dios Murias, del Presbítero Gabriel Roger Longueville y del laico Wenceslao Pedernera. Será el 27 de abril de 2019. Agradecemos de corazón al Papa Francisco, que así recoge el discernimiento de la Iglesia y nos alienta a gastar la vida en el servicio1.

2. Angelelli, quien fue Obispo de La Rioja entre 1968 y 1976, sabía que su muerte era inminente y estaba dispuesto a dar la vida. En una de sus últimas cartas informaba al Nuncio Apostólico:

“Estamos permanentemente obstaculizados para cumplir con la misión de la Iglesia. Personalmente, los sacerdotes y las religiosas somos humillados, requisados y allanados por la policía con orden del ejército. Ya no es fácil hacer una reunión con los catequistas, con los sacerdotes o con las religiosas. Las celebraciones patronales son impedidas y obstaculizadas… Nuevamente he sido amenazado" 2.

3. Al mismo tiempo sostenía que lo vivía “con una gran paz interior y esperanza cristiana”3. No ocultaba su temor pero se aferraba a la fortaleza que Dios le regalaba. De ese modo se sentía unido a la entrega de Cristo hasta el fin. Este convencimiento de que en el sufrimiento y en la muerte se refleja la vida nueva de Jesucristo, está bellamente expresado en la homilía del entierro de Gabriel y Carlos, donde decía:

“La Iglesia se goza y bendice a Dios, porque ha sido elegida para vivir este misterio de la Cruz y de la Pascua del Señor, y ha venido a compartir la Eucaristía con dos hermanos que ya están junto al Señor… Toda la fuerza que está ahí se hace Eucaristía, se hace martirio, se hace testimonio de vida, se hace oración, se hace plegaria” 4.

4. Como buen pastor, cuando se disponía a dar la vida, experimentaba que su pueblo sufría y de algún modo moría en él y con él. El Papa Francisco quiso valorar especialmente esos casos en que se verificó “un ofrecimiento de la propia vida por los demás, sostenido hasta la muerte”, porque “esa ofrenda expresa una imitación ejemplar de Cristo, y es digna de la admiración de los fieles” 5.

5. El Santo Padre también nos recordó que “la santificación es un camino comunitario, de dos en dos. Así lo reflejan algunas comunidades santas” 6. Angelelli no estuvo solo en su martirio. Eran cuatro los que, unidos en su entrega, nos estimulan “en contra de la tendencia al individualismo consumista que termina aislándonos en la búsqueda del bienestar al margen de los demás”7. Nos conmueve recordar que, la noche del secuestro, cuando algunas personas que se decían policías fueron a buscar a fray Carlos, el padre Gabriel le dijo resueltamente: “¡No te dejo solo. Voy con vos!” 8. Y murió con él.

6. La muerte de Angelelli y la forma como murió son una clara coronación de una vida consecuente con sus convicciones y con la misión del pastor de dar la vida por su rebaño. Así  selló con su sangre su compromiso por la paz, la justicia y la dignidad integral de la persona humana, por amor a Cristo y a los pobres, en plena coherencia con el Evangelio.

7. Su muerte (en agosto de 1976) se inscribe dentro del contexto martirial de la Iglesia de La Rioja, de la que son expresiones inobjetables la muerte de Murias, Longueville y Pedernera (en julio de 1976). También confirma la coherencia testimonial de vida, pensamiento y opción pastoral del mismo Angelelli. Él fue testigo del Reino de Dios y de su justicia en una Iglesia perseguida, obstaculizada y martirizada en sus sacerdotes, religiosos y laicos. Esa fue su identidad más genuina, la básica, la que fundamentó y orientó toda su existencia hasta la consecuencia lógica de demostrar el mayor amor: dar la vida por su pueblo y ser instrumento de la luz del Evangelio. Carlos Murias decía: “Podrán callar la voz del Obispo, podrán callar la voz del padre Carlos, pero nunca podrán callar la voz del Evangelio” 9.

8. Angelelli, como fiel intérprete del Concilio Vaticano II, era un vigía atento a recibir las señales de Dios en su Palabra y en la voz de su pueblo, mirando desde la fe la historia donde el Señor se manifiesta. Era un enamorado de la fe de los pobres y del testimonio de los más sencillos. Era un pastor que cuidaba a los últimos y les acercaba el consuelo de Dios.

9. Amó a la Iglesia. La sintió  su familia, su lugar de discernimiento, su púlpito a la hora de anunciar la Buena Noticia y el grito de dolor del pueblo riojano. Nunca incitaba al rencor, a pesar del clima de violencia que se vivía. En el entierro de Gabriel y Carlos decía: “¡Qué difícil es ser cristiano, porque al cristiano se le exige perdonar!... El cristiano tiene que perdonar a todos”. Con la misma convicción, el laico Wenceslao, que fue acribillado en la puerta de su casa delante de su esposa y tres pequeñas hijas, y sufrió una agonía de varias horas, no sólo perdonó a sus asesinos, sino que pidió a su esposa e hijas que no guardaran odio10.

10. Creemos que lo mejor es concluir esta carta con las preciosas palabras del entonces Cardenal Bergoglio:

“El recuerdo de Wenceslao, Carlos, Gabriel y el obispo Enrique no es una simple memoria encapsulada, es un desafío que hoy nos interpela a que miremos el camino de ellos, hombres que solamente miraron el Evangelio, hombres que recibieron el Evangelio y con libertad. Así nos quiere hoy la Patria, hombres y mujeres libres de prejuicios, libres de componendas, libres de ambiciones, libres de ideologías; hombres y mujeres de Evangelio, sólo el Evangelio, y, a lo más, podemos añadir un comentario, el que añadieron Carlos, Gabriel, Wenceslao y el obispo Enrique: el comentario de la propia vida” 11.

 

116° Asamblea Plenaria
Conferencia Episcopal Argentina
Pilar, 07 de noviembre de 2018

1. Ellos se suman a otros mártires latinoamericanos, entre los que queremos destacar a San Óscar Romero, recientemente canonizado.
2. Enrique Angelelli, Carta del 5 de julio de 1976.
3. Ibíd.
4. Enrique Angelelli, Homilía en las exequias de los padre Gabriel Murias y Carlos Longueville,
5. Gaudete et exsultate, 5.
6. Ibíd 141.
7. Ibíd 146.
8. Testimonio de las hermanas josefinas de Chamical.
9. Carlos Murias, Homilía del 16 de julio de 1976, Punta de los Llanos.
10. Testimonio de su esposa Marta Cornejo.
11. Jorge Cardenal Bergoglio, Homilía en la Catedral de La Rioja, 04 de agosto de 2006.

116° Asamblea Plenaria (Pilar): Homilía de Mons. Oscar V. Ojea

05/11/2018

Queridos hermanos:

Estamos terminando un año sumamente difícil. Muchos acontecimientos que hemos vivido en los últimos meses nos han provocado perplejidad, y al mismo tiempo nos plantean grandes desafíos pastorales para ser iluminados a la luz del Evangelio. Son situaciones complejas y conflictivas, que esconden un mensaje que tenemos que descubrir. Repasando el año transcurrido, recuerdo y enumero algunas:

a) La habilitación del debate sobre el aborto y su repercusión en muchos de nuestros jóvenes, incluso de nuestros colegios y comunidades a quienes hemos visto tomando partido con su pañuelo verde.
b) El fenómeno de las apostasías que apareció posteriormente.
c) Las denuncias de abusos que aumentan el dolor en lo más profundo del corazón de la Iglesia.
d) Hemos sido testigos también de ataques a la persona del Santo Padre desde dentro y desde fuera de la Iglesia de un modo que no tiene precedentes, lo que genera la escasa difusión de su pensamiento y de su prédica. Esto se extiende a la Iglesia toda ya que parecería que decir algo bueno sobre ella no es políticamente correcto. 

Todo esto lo hemos vivido en medio de una crisis social y económica que golpea a todo el pueblo argentino, y que va resintiendo la confianza en la dirigencia política aumentando el mal humor social, el enojo y la intolerancia que hace muy crispada la convivencia.

Frente a todo esto podemos reaccionar de varias maneras, dos que aparecen con fuerza podrían ser: 

1) La ira, el enojo, la victimización:

Podemos sentirnos rechazados y pensar que a Jesús le pasó lo mismo. Un pensamiento parecido a: “nosotros estamos bien, los equivocados son los demás”. Esto no es justo, ni totalmente honesto. En  muchas de estas situaciones hemos tenido nuestra parte de responsabilidad. Esto nos debe hacer pensar en nuestra propia conversión personal y pastoral. Y hacer un profundo examen de conciencia.

2) Otra posible reacción es la parálisis y la inmovilidad.

Nunca nos habíamos imaginado que íbamos a estar delante de estos problemas, cuyas raíces y motivos a veces nos cuesta entender. No sabemos adónde nos van a conducir. Entonces nos quedamos inmóviles, como quien espera que pase la tormenta.
Esta reacción es comprensible pero poco apropiada, ya que el Papa  nos llama a ser una Iglesia en salida misionera (EG 27), prefiriendo una Iglesia que se accidenta y toma riesgos en lugar de una Iglesia que se encierra en sí misma. (Vigilia de Pentecostés 2013).

El pasaje de la carta a los Filipenses que hemos leído (2, 1-4) nos exhorta a la unidad y a la empatía: “tengan un mismo sentir”. Nos invita a la humildad y a velar por los intereses de los demás.
En sintonía con esto, el Evangelio de Lucas nos presenta a Jesús optando por la lógica del amor, del servicio y de la humildad. No por la lógica del reconocimiento y la honra humana.

Jesús manda romper el círculo cerrado de la comodidad e invertir en relaciones que puedan dar fruto y pide que invitemos a los excluidos: a los pobres, a los lisiados, a los ciegos. No era esta la costumbre de entonces y nadie hace esto ni siquiera hoy. Pero Jesús insiste: “¡Inviten a esas personas!”. En la  invitación desinteresada, dirigida a los marginados, existe una fuente de felicidad: “y serás dichoso, porque no te pueden corresponder”. Descubrimos así una felicidad nueva y diferente. Es la que nace de haber hecho un gesto de total gratuidad. Un gesto de amor que busca el bien del otro sin esperar nada a cambio. Jesús nos enseña que esta felicidad es semilla de la que Dios dará en la resurrección y ya empezamos a experimentarla ahora. Es corresponder a la generosidad del amor de Dios que nos ama gratuitamente. 
Podemos preguntarnos entonces: ¿dónde buscamos el reconocimiento?, ¿en los ojos de quiénes? Como discípulos de Jesús tenemos que esperar este reconocimiento sólo de Él, sirviendo a aquellos con quienes Él se ha identificado.

¿Qué  actitudes encontramos sugeridas en la Palabra que hemos recibido hoy para poner en práctica en este momento crítico que estamos viviendo?

La primera actitud es la humildad que nos permite mirar de frente nuestra propia fragilidad. 
La humildad nos permite escuchar de un modo nuevo el corazón de aquel que está enojado con la Iglesia, que ha sentido la ausencia de alguien que le mostrara el verdadero rostro de Jesús. 
El texto de hoy nos mueve a renunciar al reconocimiento y a concentrarnos en nuestra tarea evangelizadora esencial, que es trabajar para que todos tengan un lugar en la mesa del Reino.
Mirando nuestros pecados y los escándalos que se han dado en algunas de nuestras comunidades, tenemos que ahondar el camino de nuestra conversión personal y eclesial. Un serio compromiso en este sentido visibiliza el hecho de que estamos asumiendo nuestra responsabilidad como pastores.

Tenemos que aprender a desprendernos de un reconocimiento social que los Obispos teníamos en otro tiempo y que vamos dejando de tener. 
Cuando se vive un tiempo de intensa purificación y muy alejado de una Iglesia triunfalista, es hora de renunciar a los primeros puestos en el banquete, sirviendo con humildad a los hermanos más pobres. Y vivirlo como una oportunidad de crecer en el amor a Jesús y a los hermano. Esta Iglesia humilde, es un modo muy concreto y providencial de ser “Iglesia pobre para los pobres”, como nos pide el Papa.

La segunda virtud que aparece como necesaria en este momento es la paciencia, que es parte de la virtud de la fortaleza. No es inmovilidad, ni blandura, ni resignación, es la paciencia del que resiste con firmeza. La paciencia de quien persevera en el bien que nadie ve, siempre abierta a la esperanza. La esforzada paciencia de los mártires.  
Sembramos el Evangelio sin saber cuándo florecerá, cuándo será la cosecha. A nosotros sólo nos toca hacer nuestra parte: “esperar lo que no vemos es esperar con paciencia” (Rm. 8, 25).

La paciencia es un tema recurrente en las homilías del Papa Francisco que nos dice: “no sólo nosotros debemos tener paciencia, el Señor también la tiene con nosotros. Él nos espera y nos espera hasta el final de la vida. Pensemos en el buen ladrón que justo al final lo reconoció. 
El Señor camina con nosotros pero muchas veces no se deja ver como en el caso de los discípulos de Emaús. El Señor se implica en nuestra vida, pero muchas veces no lo vemos.”

En tercer lugar necesitamos el coraje, la valentía de Jesús. Valentía para encarar los cambios. La parresía es un don del Espíritu. Es la disposición espiritual para hablar libremente y con verdad incluso en situaciones adversas. El Apóstol Pedro nos advierte: “Queridos míos no se extrañen de la violencia que se ha desatado contra ustedes para ponerlos a prueba como si les sucediera algo extraordinario”. Para resistir estos ataques se requiere un espíritu libre y también sabio, para discernir y elegir cuando hablar y cuando callar. Es un momento para ser especialmente “sencillos como palomas pero astutos como serpientes” (Mt 10, 16). En esto tenemos que cuidarnos y sostenernos mutuamente no por nuestra honra, sino por el santo pueblo fiel de Dios que se puede ver confundido y desmoralizado por los mensajes que recibe. 

Finalmente tomando el texto de la Carta a los Filipenses recibimos este conjuro,  afectuoso y apremiante del Apóstol, como si nos dijera: - por lo que más quieran “les ruego que hagan perfecta mi alegría permaneciendo bien unidos. Tengan un mismo amor, un mismo corazón, un mismo pensamiento. No hagan nada por espíritu de discordia o de vanidad”.
Hoy más que nunca debemos cuidar y defender la unidad de nuestro Episcopado, buscando plantear de frente nuestros acuerdos y desacuerdos, no permitiendo que el espíritu del mal logre dividirnos. Es tiempo de diálogo sincero, profundo y valiente entre nosotros. Un diálogo así nos enriquece y favorece nuestra unidad.

Que el Señor de la paciencia, venerado en tantos lugares de nuestra América Latina, nos regale su paciencia fuerte y valiente. Y que la Virgen de Luján, Patrona del Pueblo Argentino, nos ayude a dejarnos iluminar por el Espíritu para que nos muestre  sus caminos en esta hora difícil de la Iglesia y de la Patria.

 

Información sobre la 116º Asamblea Plenaria (Pilar, 5-9 de noviembre)

02/11/2018

El lunes 5 de noviembre comienza en la Casa de Ejercicios "El Cenáculo" en la localidad de Pilar, la 116° Asamblea Plenaria del Episcopado Argentino. Se extenderá hasta el viernes 9. La misma será encabezada por su Presidente Mons. Oscar V. Ojea, Obispo de San Isidro, quien presidirá la misa de inicio el lunes a las 19.30.

Los Obispos de todo el país comenzarán las sesiones el lunes por la tarde, como a lo largo de toda la semana, y abordarán temas relacionados a la pastoral de la Iglesia en la Argentina y temas diversos que surgen de la realidad de cada diócesis.

En el transcurso de la asamblea los Obispos recibirán la visita del Cardenal Peter Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Las distintas comisiones episcopales tendrán sus reuniones habituales en las que compartirán las acciones pastorales que se vienen realizando. Pedimos al Pueblo de Dios que rece por los frutos de este encuentro de sus pastores, y por los frutos de la misión de la Iglesia en la Argentina encomendada a ellos.

Según su estatuto, “la Asamblea Plenaria es el órgano primario y principal de la Conferencia Episcopal que expresa de forma particular el afecto colegial de sus miembros” y se realiza dos veces al año. Están convocados 93 obispos (diocesanos, auxiliares), 3 sacerdotes administradores diocesanos e invitados 43 obispos eméritos, el Nuncio Apostólico y un Obispo electo.

Comisión de prensa de la Comisión Episcopal de Pastoral Social - 31 de octubre de 2018

01/11/2018

El Obispo de Lomas de Zamora y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social Monseñor Jorge Lugones, recibió en el día de la fecha (31-10-18) a integrantes de CARBAP (CRA) con la presencia de productores de la pampa húmeda de Pringles y Coronel Suárez.

Posteriormente, mantuvo reuniones sucesivamente con empresarios de la firma ESUR S.A., con representantes de las 62 Organizaciones de diferentes puntos del país (NOA, NEA y Nuevo Cuyo); con integrantes del Sindicato Único de Puesteros, Outlets, Ferias, Paseos de Compras de la República Argentina; con representantes de distintos lugares del país del mutualismo, cooperativismo y sector agropecuario aglutinados en FECOFE, y finalmente con el empresario Edgardo Caracotche, con todos los cuales abordaron distintos ejes de la problemática social actual.

Esta serie de reuniones da continuidad a la misión pastoral que los obispos vienen trabajando en los últimos meses con diferentes sectores de la sociedad argentina para practicar la cultura del diálogo y el encuentro.

Encuentro Regional del NEA de la Pastoral Carcelaria. “Parroquia–Cárcel, lugar de encuentro”.

26/10/2018

El fin de semana del 13 y 14 de octubre tuvo lugar el Encuentro Regional del NEA de la Pastoral Carcelaria en la Casa Ñu Porá de Resistencia (Chaco). Las palabras de bienvenida y presentación de todo el encuentro estuvieron a cargo del Pbro. Ernesto Maza, delegado regional. Luego Evelyn García, delegada de la Arquidiócesis de Corrientes animó la oración para consagrar todo el encuentro a Nuestra Madre de Itatí.

Participaron de las jornadas 63 agentes pastorales procedentes de las Arquidiócesis de Resistencia y Corrientes y de las Diócesis de Formosa, Reconquista, Posadas, Iguazú y Goya.

Monseñor Raúl Alfredo Dus, Arzobispo de Resistencia, estuvo presente y con estas palabras saludó a los participantes: “La Pastoral Carcelaria a la que nos envía la Iglesia y el Papa Francisco la llevamos adelante con todo el corazón. Les auguro un muy buen encuentro”.

Monseñor Adolfo Canecín, Obispo de la Diócesis de Goya y miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Carcelaria, tuvo a cargo la primera parte del Encuentro. A partir de las preguntas ¿Dónde estoy? ¿Cómo estoy? ¿De dónde vengo? ¿Cómo vengo? propuso la lectura y meditación de dos textos bíblicos del Antiguo Testamento de manera personal y también en grupos por diócesis.

1. “Pero el Señor Dios llamó al hombre y le dijo: ¿Dónde estás?” Génesis 3, 9.

Dios quiere saber de su vida. El hombre se avergüenza y se esconde. El Señor pregunta a cada uno hoy: ¿Dónde estás en esta etapa de tu vida? ¿Estás donde Dios te pensó para que estés?

¿Dónde están como Diócesis? ¿En qué momento del camino está la pastoral carcelaria?

2. “Tobías le preguntó al Ángel Rafael: ¿De dónde eres, amigo?” Tobías 5, 5.

Reconocer mis raíces y mi historia personal. ¿De dónde sos? ¿Estoy orgulloso de mis raíces? ¿Puedo reconocer mi historia como historia de salvación?

Hacer memoria de la pastoral carcelaria. ¿Quién nos convocó a esta pastoral? ¿Está la pastoral carcelaria integrada a la pastoral parroquial, al decanato, a la Diócesis? ¿Cómo son mis vínculos con los presos y con el personal?

La segunda parte estuvo a cargo de Monseñor Juan Carlos Ares, Obispo Auxiliar de Buenos Aires (Vicaría Devoto) y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Carcelaria, en la misma presentó la temática: “Parroquia-Cárcel, camino de encuentro”. La reflexión estuvo centrada en las figuras de los Apóstoles Pedro y Pablo siguiendo textos del libro de los Hechos que narran cómo ellos se encontraban presos y mantenían vínculos con las parroquias del lugar.  Algunas características de esta relación cárcel-parroquia son:

La oración de los cristianos presos y de quienes están libres, genera puentes que superan prejuicios y establece vínculos.

Dentro de la cárcel se va gestando una incipiente comunidad cristiana que se encuentra unida a la parroquia.

El Papa Francisco habla de la conversión pastoral de las parroquias que deben volverse más misioneras. En este sentido parroquia y cárcel son lugares de misión. ¿Cómo entrelazar la misión entre las dos comunidades?

La propuesta de trabajo grupal se hizo a través de dos preguntas:

¿Cuáles serían los mejores caminos de conversión pastoral para la parroquia y la cárcel? ¿Qué caminos de encuentro nos faltan recorrer?

En la tercera parte Patricia Alonso, Coordinadora del Equipo Nacional de Pastoral Carcelaria, presentó la organización de esta pastoral en sus distintos niveles: nacional, regional y diocesano. También habló del perfil, la espiritualidad y los compromisos que asumen los responsables. Finalizó compartiendo la experiencia de la Probation asumida por la diócesis como herramienta de evangelización.

Al atardecer del primer día del encuentro celebramos la Eucaristía en la Catedral de Resistencia. La misma fue presidida por Monseñor Raúl Alfredo Dus y la homilía estuvo a cargo de Monseñor Juan Carlos Ares quien destacó:

En el Evangelio de hoy conocido como “el joven rico”, un hombre corre al encuentro de Jesús y le pregunta: ¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna? ¿Qué tengo que hacer para ser feliz? Sólo Dios es bueno y es la fuente de la felicidad. Tenés que preguntarte por lo que sos y lo que das y no tanto por lo que tenés. Jesús le dice: Compartí tu vida con los más pobres, siendo un buen hijo, un buen hermano. Ve y se tú mismo con los demás. Muchos hombres y mujeres privados de su libertad se hacen la misma pregunta ¿Qué tengo que hacer…? La respuesta se halla en el encuentro personal con Jesús.

Los datos revelan que ha aumentado la cantidad de presos en el país, la mayor parte son jóvenes pobres. Aumenta también la lejanía y el miedo de una sociedad que no sabe qué hacer. El encuentro, la cercanía y los vínculos son los pilares de una verdadera búsqueda de sentido de la vida. Ante la realidad de tantos jóvenes presos en el país, Jesús nos mira a nosotros y nos dice: “Sólo te falta una cosa”. Quizás me falta despegarme de prejuicios, compartir más la vida o más tiempo con algún hermano necesitado.

El Papa Francisco proclama santos este domingo al Papa Pablo VI, a Monseñor Oscar Romero y a la Hermana Nazaria entre otros. Nos dice en la Exhortación Apostólica Gaudete et Exsultate 32: “No tengas miedo de la santidad. No te quitará fuerzas, vida o alegría. Todo lo contrario, porque llegarás a ser lo que el Padre pensó cuando te creó y serás fiel a tu propio ser”. Quizás el Señor Jesús nos diga hoy: “Sólo te pido una cosa: la santidad”.

El día finalizó con una cena-fogón que nos ayudó a expresar la alegría de estar juntos y compartir la misión a través de cantos, juegos y regalos.

El día domingo se abordó la cuarta parte del encuentro: ¿Dónde y cómo vamos? ¿Qué llevo? ¿Con qué voy? El Pbro. Ernesto Maza introdujo este momento para ver cómo aterrizar pastoralmente en cada diócesis desde lo personal y comunitario todo lo abordado estos días. Con las siguientes preguntas los equipos diocesanos se reunieron para profundizar la reflexión:

¿Cómo seguimos adelante luego de haber compartido este Encuentro Regional? ¿Qué nos podemos proponer?

Algunas de las propuestas recogidas en plenario fueron:

Participar en los consejos pastorales parroquiales y en espacios diocesanos sobre todo en pastoral social; difundir la pastoral en las parroquias para sumar nuevos agentes pastorales; fortalecer los vínculos con las familias de los presos; sostener la formación continua de los agentes de pastoral carcelaria; generar mayor acercamiento con el personal carcelario; articular con organizaciones del medio vinculadas a la realidad carcelaria.

Los delegados diocesanos y los miembros del secretariado de pastoral carcelaria se reunieron para proponer una terna de la cual los Obispos de la Región del NEA elegirán al nuevo delegado y subdelegado de la Pastoral Carcelaria de esta región. Los nombres propuestos fueron: Pbro. Ernesto Maza de la Arquidiócesis de Resistencia, Pbro. Diego Villalba de la Diócesis de Goya y el Diácono Hugo Esnarriaga de la Diócesis de Iguazú.

El encuentro llegó a su fin con la Eucaristía de envío presidida por Monseñor Adolfo Canecín. Haciendo referencia al mes de octubre, mes de las misiones, en su homilía destacó lo siguiente:

Anunciar la Buena Noticia es anunciar que la persona es capaz de lo bueno y lo bello. El ser humano es capaz porque es imagen y semejanza de Dios. Sacar lo bueno y lo bello es la obra de la misión, de la evangelización. La pastoral carcelaria es una de las muchas maneras de abordar la misión. A través de ella se ayuda a descubrir la reserva de valores que están presentes en los privados de libertad. ¡Ay de mí si no evangelizara! 1 Corintios 9,16. Que nos queme por dentro como al Apóstol Pablo la pasión por la misión.

P. Rubén Infantino cmf.

 

Carta de Justicia y Paz al Gobernador de Santiago del Estero, Julio Zamora

26/10/2018

BUENOS AIRES, 18 de octubre del 2018

Sr. Gobernador de la Provincia de Santiago del Estero
Dr. Gerardo Zamora
S / D

De nuestra consideración,

En la Comisión Nacional de Justicia y Paz, un organismo formado por laicos que depende de la Conferencia Episcopal Argentina, nos informamos por distintas fuentes de los gravísimos hechos sucedidos en la localidad de Suncho Pampa, Departamento Pellegrini de esa provincia.

Como Usted seguramente ya sabe, el día 12 de octubre funcionarios del Poder Judicial y una comisión policial de la Comisaria de El Mojón junto con un grupo de personas privadas, arrasaron el predio ocupado por el señor Héctor Reyes Corvalán y su familia destruyendo bienes, incautando animales y dejando herido de extrema gravedad a la mencionada persona.

Aunque al parecer la acción pretendía enmarcarse en una orden judicial, y más allá de la legalidad que pudiera tener la misma, de ninguna manera puede justificarse la participación de personas privadas en el hecho, la violencia inaudita del procedimiento contra alguien totalmente indefenso, la destrucción e incautación de bienes violando elementales derechos y garantías. Todo con la connivencia activa de funcionarios del estado provincial.

Llama poderosamente la atención que, pese a los dolorosos antecedentes que hay en la provincia de acciones contra poseedores de tierras que terminaron hasta con la muerte de algunas personas, se sigan produciendo situaciones que amenazan la paz social y golpean a los más vulnerables. En tal sentido, reiteramos nuestra preocupación en referencia al problema de fondo que es el derecho a la tierra.

Estamos seguros que Usted compartirá el dolor de las víctimas y el indignante estupor que provocan hechos de estas características e impulsará una rigorosa investigación para determinar responsabilidades, reparaciones y, especialmente, medidas para evitar la repetición. Así lo esperamos quienes deseamos y nos empeñamos por construir un país más justo, sin exclusiones ni excluidos y en paz.

Enviamos copia de esta carta a los señores Obispos de la Provincia y la damos a conocer con la exclusiva intención de alertar a quienes ejercen funciones públicas y a la sociedad sobre hechos que dañan a personas indefensas y, consecuentemente, a todo el país.

Atentamente


Ing. Emilio Inzaurraga
Presidente
Comisión Nacional de Justicia y Paz-CEA

"Distingamos: Sexo, Género e Ideología"

26/10/2018

   Últimamente escuchamos hablar reiteradamente de la “cuestión de género”, tal vez sin entender mucho de qué se trata. Por eso, debemos detenernos en este tema y hacer las distinciones del caso. Les ofrecemos estas líneas de reflexión, sustentadas en la enseñanza cristiana, sobre un tema de gran importancia y actualidad. 

    Lo primero que tenemos que decir es que se puede distinguir sin separar, el sexo biológico del papel sociocultural del sexo, es decir, del género1. Sexo y género son realidades profundamente conectadas, pero no son exactamente lo mismo. La experiencia cristiana nos ayuda a cuidar y armonizar las diversas dimensiones de la persona. Y lo segundo que necesitamos precisar es que la llamada “ideología género” distingue sexo y género, sin embargo, los separa impidiendo la integración armónica de todos los aspectos de la persona humana.

Perspectiva de género

    Los estudios de género pueden ofrecer una herramienta de análisis que nos permita ver cómo se han vivido en las diversas culturas las diferencias sexuales entre varones y mujeres, e indagar si esta interpretación establece relaciones de poder y cómo las establece. No se vive igual la condición masculina o femenina hoy, que hace cien años. Ni es igual en Argentina que en el Tibet2. El Papa lo advierte al afirmar que “la historia lleva las huellas de culturas patriarcales”3 que no reconocen la igual dignidad de varones y mujeres y que es posible emprender caminos para un cambio.

    Para dar un ejemplo simple y cotidiano: el hecho de vestir a los niños de un color y a las niñas de otro, son modalidades culturales que cambian con las épocas y lugares y en nada afectan la condición de varones de unos y de mujeres de las otras. No es el color del vestido que los hace mujer o varón, sino que por ser mujer o varón se les atribuyó un determinado color. Este ejemplo puede referirse a otros niveles y ámbitos: mujeres que estudian en la universidad hoy y antes no lo hacían, varones que en este tiempo cambian los pañales a los bebés, siendo un hábito del todo infrecuente un par de generaciones atrás. Ninguna de estas acciones altera la sexualidad ni de ellas ni de ellos, aunque podamos distinguir un cambio en los roles de género. No es la actividad la que hace a la mujer y al varón ser lo que son, sino que la mujer y el varón siendo lo que cada uno es, pueden variar de actividad de acuerdo a las circunstancias y las épocas.

    En este sentido, “género” es una categoría útil de análisis cultural, un modo de comprender la realidad. Mirar la sociedad teniendo en cuenta los roles, las representaciones, los derechos y deberes de las personas de acuerdo a su género, es adoptar una perspectiva de género. Situación que es necesaria para ver que todas las personas sean tratadas según su igual dignidad.

La ideología de género

    El magisterio de la Iglesia advierte en la actualidad sobre el riesgo de ciertas posturas ideológicas, que pretenden imponerse como un pensamiento único. Entre ellas la denominada “ideología de género”, donde el género es pensado como una actuación multivalente, fluida y autoconstruida independientemente de la biología, por lo que la identidad propia podría diseñarse de acuerdo al deseo autónomo de cada persona. 
      
    El Papa describe bien el tema en Amoris laetitia 56: “Otro desafío surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que “niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer. La identidad humana viene determinada por una opción individualista, que también cambia con el tiempo (…) No hay que ignorar que el sexo biológico (sex) y el papel sociocultural del sexo (gender), se pueden distinguir, pero no separar”.

    Entendida así, desde nuestra cosmovisión cristiana rechazamos la ideología de género, pero no podemos negar que la perspectiva de género es una categoría útil para analizar la realidad. Por ello, nos preocupa que se pretenda imponer la “ideología de género” al proyecto de educación, desconociendo la libertad que asiste a los padres y a las instituciones educativas a educar de acuerdo a sus idearios propios. 

    Estamos convencidos de que la antropología cristiana posee un potencial de humanidad sumamente valioso para iluminar la búsqueda de verdad y felicidad que anhela todo corazón humano. Y es precisamente ese caudal de experiencia y pensamiento humanizador, que deseamos compartir con todos los que están dispuestos al diálogo abierto, sincero y apasionado en torno a las preguntas que hoy inquietan la vida humana, y configuran el futuro inmediato de las generaciones que nos suceden. 
      

Buenos Aires, 26 de octubre de 2018

Comisión Episcopal de Laicos y Familia
Comisión Episcopal de Catequesis
Comisión Episcopal de Pastoral de la Salud 
      
      
1 AL 56.
2 AL, 286.
3 AL 54.

Sí a la educación sexual: Comisión Episcopal de Educación y de Laicos y Familia

25/10/2018

La educación sexual se encuentra hoy sobre la mesa del diálogo político, social, cultural y educativo en nuestra Argentina. El reciente debate mostró que el aborto no constituye ninguna solución, sino que es un drama humano personal y social. Hemos tomado conciencia de que hay que comenzar por la educación sexual que integre todas las dimensiones de la persona. Se pudo observar, además, que hay consenso de que dicha educación no debe limitarse a “saber qué hay que hacer para que una joven no quede embarazada”, o a conocer el cuerpo de varones y mujeres como quien meramente conoce el funcionamiento de un dispositivo, sino que esa educación debe ser integral, vale decir, de toda la persona: su espiritualidad, sus valores, sus emociones, sus pensamientos, su contexto social, económico, familiar y obviamente su cuerpo y su salud. Debe ser una educación para el amor, que incluya la sexualidad pero que no se circunscriba solo a ella. 

Una educación así es, además, un camino excelente para prevenir el aborto, la iniciación sexual precoz, las enfermedades de transmisión sexual, la violencia y el abuso sexual.

Estamos convencidos de que debemos dar nuevos pasos para fortalecer la educación sexual en el ámbito intrafamiliar y escolar. A ello nos anima el papa Francisco en Amoris Laetitia, donde afirma con claridad “Sí a la educación sexual”1. Se trata de una educación sexual positiva, progresiva e interdisciplinar, como nos recuerda también la enseñanza de la Iglesia2. Solo una buena educación permite tomar decisiones libres y responsables. 

Muchas instituciones educativas, desde hace tiempo, habían implementado la educación sexual pero por múltiples causas, en varias de ellas no han emprendido esa tarea de manera sistemática. Son necesarios proyectos transversales que incluyan la infancia y la adolescencia de nuestros alumnos y alumnas y se extiendan a la comunidad educativa, articulando aspectos biológicos, psicológicos, culturales, sociales, afectivos, éticos y religiosos.  

La escuela pública en general y la católica en particular, pueden apoyar la insustituible tarea y derecho que tienen los padres a la educación sexual de sus hijos e hijas, con elementos teóricos, científicos y pedagógicos, aprovechando el hecho de que los niños, niñas y adolescentes pasan mucho tiempo en las instituciones educativas. Sin embargo, es muy importante que los chicos y chicas reciban en la escuela un mensaje coherente, alineado, complementario, respecto de aquel que reciben en el hogar. En ese sentido, la educación sexual integral debe respetar la libertad religiosa de las instituciones, y la libertad de conciencia, derecho sagrado e inalienable que debe ser siempre custodiado3.

Nuestra fe cristiana y católica ofrece una visión de la persona humana muy valiosa, amplia e integral. Es una contribución al bien de todos que estamos llamados a ofrecer4. Varón y mujer son creados por Dios con la misma dignidad y como tales realizan su vocación de ser imagen de Dios “no sólo como personas individuales, sino asociados en pareja, como comunidad de amor”5. La sexualidad humana nos señala que la persona se realiza en el don de sí misma a los demás6 y en este contexto el erotismo aparece como manifestación específicamente humana de la sexualidad, en él se puede encontrar “el significado esponsalicio del cuerpo y la auténtica dignidad del don”7.

La educación sexual, como toda verdadera educación, debe formar los corazones y las conciencias de nuestros jóvenes en orden a un crecimiento humano y cristiano pleno y armónico por eso reclamamos el derecho a educar a nuestros niños, niñas y jóvenes de acuerdo al propio ideario y convicciones éticas y religiosas, confiando en que un diálogo verdadero y democrático nos llevará a incrementar el encuentro y la amistad social. 

3 de octubre de 2018
Comisión Episcopal de Educación Católica
Comisión Episcopal de Laicos y Familia


1 FRANCISCO, Exhortación Apostólica Postsinodal Amoris Laetitia, 280. 
2 Concilio Vaticano II, Declaración Gravissimum educationis, 1.
3 Cf. Artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
4 Comisión Episcopal de Educación Católica de la Conferencia Episcopal Argentina, La Educación de la sexualidad en las escuelas, 2006, II,5.
5 Congregación para la Educación Católica. Orientaciones Educativas sobre el Amor Humano. Pautas de educación sexual, 26.
6 Cf. Gaudium Spes, 24.
7 AL 151

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